Hace rato estaba leyendo el Pent House de Mila donde hablaba del culpable de su delirio: la locución.

Esto me hizo recordar mi historia… En mi caso todo fue mucho más casual. Quizá con el factor en común con Mila de que mucha gente me decía lo mismo: que debía hacer el curso de locución, que la voz, que tal… pero en general no era que yo soñaba con estar frente a los micrófonos ni nada por el estilo.

Un día, venía yo llegando a la Universidad y pasé como de costumbre por el pasillo que ocupábamos los estudiantes de Comunicación Social y estaban hablando de la prueba de locución, que era la última porque ahora se iba a convertir en carrera, etc… Además, la prueba la realizarían en la ULA porque precisamente había una escuela de Comunicación Social así que debíamos aprovechar esa oportunidad.

Por años había escuchado que para pasar la prueba, había que hacer un curso. Pero la fecha estaba encima y no me daba tiempo, así que me dije: que pase lo que tenga que pasar. Llegó el día de la prueba y siendo 100% sincero, no tenía ni la más mínima idea de que podían preguntarnos. Había mucha gente y como en el caso de Mila, habían varias personas de la TV que, según los cuentos, habían raspado en Caracas y venían a un segundo chance.

Recuerdo una pregunta en particular de la prueba escrita que era algo como: ¿A qué altura se siembran las papas? A) Sobre el nivel del mar B) 500 mts/snm C) 1000 mts/snm D) 1500 mts/snm jajaja! Esa vaina me dio mucha risa…

Total que terminé pasando las pruebas y con un título de locución que suponía que algún día iba a necesitar. Luego, con el tiempo, algunos amigos con programas de TV o mi tío (que producía micros corporativos) me pedían que les grabara algunas cosas y yo les grababa gratis… o a veces la paga, cuando existía, eran unas cervezas jajaja!

Luego pasaron como 4 años sin saber nada de la locución y en el lugar donde estaba trabajando, el pana con el que trabajaba me dijo que necesitaban un comunicador social con título de locución para grabar unos micro-noticieros para *TUN de Movilnet y que era algo que podía hacer freelance. Por supuesto, acepté.

El trabajo no era tan sencillo como lo pintaban (como siempre), pero lo disfruté. Tenía que grabar varias veces al día. Buscar las noticias, redactarlas en un solo párrafo de máximo 5 líneas y luego grabar, editar el audio para adaptarlo al formato telefónico y luego enviar los archivos al servidor vía e-mail.

Además, corría el año 2002 y los sucesos políticos me obligaban a grabar más de 3 micro-noticieros al día. Siempre pasaba algo… pero esa es otra historia.

Al principio era comiquísimo escucharme narrando noticias. Lo mejor era el esfuerzo para neutralizar mi acento gocho :-P Tenía que repetir las noticias varias veces al principio porque siempre se me salía. Gracias a Eugenio Miranda (un locutor y amigo que fue voz de Radio Capital y de productos como Gatorade, entre otros) y sus consejos, poco a poco pude dominar todo esto y perfeccionar mi trabajo.

Un día, estaba reunido con Eugenio y me pidió que lo acompañara a un casting de voz para el que lo habían llamado. Llegamos al lugar y resulta que el casting era para la voz de un banco. Sólo habían llamado a algunos locutores conocidos y mi pana era uno de ellos. Cuando estaba dentro de la cabina, había una parte del texto que no le salía como el productor quería. La siguiente vez, yo ligando que mi amigo lo dijera como quería el señor, repetí la frase y pasó lo más loco: El productor se volteó y me dijo: “¡Así mismo es carajito!”

Verga! Me quedé con cara de: “¿Qué pasó? ¿Qué hice?” y cuando mi amigo salió de la cabina, el productor me preguntó que si quería intentarlo. Por respeto, miré a mi amigo buscando su aprobación y él me dijo: “Dale pues! Échale bolas…” ¡COÑO! ¡¡¡QUE CAGUE SENTÍ!!! Estaba en mi primer casting de voz por la más grande de las casualidades de la vida.

Total que grabé y saliendo del lugar con Eugenio, recuerdo que nos cagamos de la risa y me decía que que bolas si llegaba a quedar yo en el casting, porque los que habían llamado eran puros expertos. Al final supimos que el proyecto nunca salió al aire y la historia quedó ahí.

De allí en adelante, la locución me ha dado algunas satisfacciones. Siempre pienso que todo lo que me ha pasado con la locución ha sido gracias a mucha suerte y lo agradezco mucho. Conozco muchos colegas que insisten e insisten y no les sale nada. A mí se me han dado muchas cosas sin haber grabado un Demo.

Hasta el día de hoy sigo planificado el famoso Demo y corro con la suerte de que por referencia, algunos productores me recomiendan. A ver si leyendo esto yo mismo, me pongo serio y lo hago este año. jajaja!

Bueno amigos y amigas, el tiempo de lectura en los blogs es corto, gracias por leerme, se despide de ustedes el 30465, Daniel Cáceres, hasta una próxima oportunidad… ;-)

PD: Gracias Mila por inspirarme para este Post.