Un salto para no olvidar
Estaba leyendo el Blog de Stokmatik y recordé una experiencia que tuve en uno de mis primeros saltos. Aunque creo definitivamente que nuestro amigo Stokmatik me supera en historias arriesgadas en paracaidismo.
NOTA: Trataré de explicar en términos que puedan entender quienes no sepan nada de este deporte.
Aeropuerto de Puerto Cabello. Era mi primer salto del día. Tenía varios meses sin saltar y subí con 3 grandes panas. Me sentía un poco más tranquilo. Hasta ese momento sólo tenía 8 saltos libres y esa larga pausa me causaba ese cosquilleo como de primer salto.
Despegamos y mientras alcanzábamos los 10 mil pies, yo reía ante lo que suponía eran chistes de mis panas, pero en realidad no los estaba escuchando, aunque ellos me preguntaban que si me acordaba de tal o cual historia y yo asentía riéndome como si estuviera entendiendo de qué hablaban.
Cuando por fin llegó el momento, como yo era el más novato del grupo, me dejaron salir primero…. ¡1, 2, 3, se fueeee…! Salté sin pensarlo dos veces y empecé a dar vueltas. Inmediatamente adopté posición para ganar estabilidad y en unos segundos ya por lo menos estaba “estable”. Pero a medida que bajaba, empezaba a girar en mi propio eje (un ventilador que llaman). Seguramente tenía alguna pierna más afuera que la otra, pero no sabía cuál e intenté meter una pierna y luego la otra, pero nada. Seguía dando vueltas en mi propio eje.
Hubo un momento en que por fin medio me detuve, miré el altímetro, hice la seña de apertura (a pesar de que todavía estaba a 4500 pies) y abrí a semejante altitud. Debo decir que normalmente en mis saltos lo hago a 2500 pies. Pero estaba muy asustado y no quería seguir dando vueltas.
El paracaídas abre… y mientras abría, yo di unas cuantas vueltas más en mi propio eje. Al terminar de abrir, me di cuenta que estaba “entorchado” (con esta palabra se describe cuando las lineas se cruzan, así como cuando te sentabas en el columpio y dabas vueltas y finalmente te soltabas para girar como un loco), pero con un pequeño detalle: uno de los conductores* se había soltado y el otro, en medio del “nudo” seguía amarrado.
(*)Explico: cuando se empaca el paracaídas, los conductores (que son dos lineas que están atadas a la parte trasera de cada lado del ala y que sirven para dirigir o frenar el paracaídas) se “amarran” de manera tal que el paracaídas abra ya “frenado” y luego cuando se hace la apertura, tu sueltas el nudo y “tomas rienda” con cada mano del equipo para girar a tu antojo y posteriormente frenar al aterrizar.
Sigo el cuento: Debido a que uno de los conductores estaba liberado y el otro no, empecé a girar como en espiral hacia abajo. Tenía que resolver los dos problemas:
- Primero “desentorchar” el paracaídas. Esto se hace, como en el ejemplo del columpio: “pataleando”. Debes tratar de empezar a dar vueltas del lado contrario al que venías girando cuando se entorchó para así “liberar” las líneas.
- Luego soltar el otro conductor para tomar el control del equipo.
Pero había un “pequeño” detalle: debía desentorchar girando hacia la izquierda, pero el conductor que estaba amarrado era el de la derecha, por lo que venía cayendo haciendo un espiral hacia la derecha. Estaba girando hacia el lado contrario y no podía por más que “pataleaba” hacer que girara mi cuerpo hacia la izquierda para “liberar” el paracaídas.
No podía hacer nada de todas formas con los conductores, porque las líneas se encontraban apretadas. Entonces traté de calmarme y abrir mis piernas y simular una gran patada hacia la izquierda y lo logré, mientras bajaba girando en espiral hacia la derecha, ya iba dando vueltas en mi propio eje hacia la izquierda hasta que en unas pocas vueltas “desentorché” las líneas del paracaídas y pude liberar el otro conductor. Uff! por fin empecé a respirar.
Ya estaba en un poco más de 3 mil pies, así que todo estaba bien. Procedo a chequear todo de nuevo y… ¡Coño! lo que faltaba…
El “Slider” se había quedado un poco más abajo de la mitad (El Slider es una pequeña tela que se lleva a la parte superior de las líneas al empacar el equipo y al momento de la apertura hace que éste abra suavemente. Mientras se despliega el ala, las líneas empujan al “Slider” hacia abajo, cerca de la cabeza del paracaidista para que éste proceda a amarrarlo). Tenía que “bombear” con los conductores a ver si bajaba un poco más, pero nada, sólo bajó unos centímetros más y allí se quedó, inalcanzable para mis brazos.
Para hacer de esto una película (si es que ya no lo es), el equipo con el que había saltado era de 9 celdas. El ala tiene como una especie de doble tela, abierta adelante y cerrada atrás, que se “infla” o llena de aire. Está dividida en celdas como se ve en la ilustración. Bueno, se supone que TODAS las celdas deben estar llenas de aire. Pues a mí se me habían “apagado” (es decir, no se habían inflado) 2 celdas de cada lado. Realicé el mismo procedimiento: “bombear” con los conductores para que se llenaran de aire, pero nada.
A partir de este momento crucé mis dedos para que pudiera llegar a tierra sano y salvo, al fin y al cabo iba con el paracaídas abierto, pero cayendo a mayor velocidad q lo normal debido a estos “inconvenientes”. Afortunadamente había un viento relativamente fuerte y pude aterrizar sin que me pasara nada. A estas alturas yo juraba que la gente abajo me recibiría con preguntas de cómo había logrado salir de eso, es más, imaginaba los gritos de las personas mientras todo esto me pasaba… pero nada de eso pasó…
Resulta que NADIE se dio cuenta de todo lo que me había pasado. Ya mis amigos habían llegado a tierra un rato largo antes que yo y como hice la apertura tan alto, pues me veía como un insecto en el aire y juraban que las vueltas eran porque estaba tripeándome el salto! jajajaja! ![]()
Bueno Stokmatik, no creo que te supere, pero sin duda nunca olvidaré el día en que tuve que poner a prueba casi todas las enseñanzas del curso de paracaidismo. A todos los que comparten este maravilloso deportes: Cielos azules y buen salto!
Posted in Deportivo
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Quisque sed felis. Aliquam sit amet felis. Mauris semper, velit semper laoreet dictum, quam diam dictum urna, nec placerat elit nisl in quam. Etiam augue pede, molestie eget, rhoncus at, convallis ut, eros. Aliquam pharetra. Nulla in tellus eget odio sagittis blandit. Maecenas at nisl. Nullam lorem mi, eleifend a, fringilla vel, semper at, ligula.

Elisa Febrero 4th, 2005 at 7:53 am
A falta de cotufas, me comí mi sanduchito mientras leía tu película ;o)
Ojalá no te vuelva a pasar nada de eso…que miedo!