Mi regalo de navidad
20 Diciembre, 2004
Se acercan los dÃas de navidad y los que tenemos la familia en el interior hacemos lo (im)posible para poder pasar estos dÃas reunidos. Normalmente es de pensarse el viaje a San Cristóbal en autobús. Son 12 horas de viaje y en estas fechas los terminales son un caos. Pero todo vale por estar al lado de los tuyos.
Hace unos dÃas, ordenando un poco el desastre de mi habitación antes de viajar, vi que tenÃa montañas de papeles. Facturas, recibos, tarjetas, etc… asà que decidà botar lo que no sirviera. Entre la montaña de papeles que ya estaban en una bolsa vi tantas cosas que pensé: siempre te arrepientes de botar algo porque piensas que lo vas a necesitar y, seguramente, pasa otro año allà y ni de vaina lo vuelves a mirar o a necesitar.
Luego de un rato, encuentro un sobre de estos de Aeropostal y al revisarlo recuerdo que ese fue un viaje que hice hacÃa ya casi un año para la Tierra Prometida (véase, Estado Táchira) y en el cual un familiar me ofreció el aventón para la capital. ¡Caramba! me habÃa sobrado un pasaje de regreso y no lo recordaba. Luego recordé que lo mismo me habÃa pasado unos meses antes en un vuelo a Barquisimeto y me puse a buscar como loco el ticket. Lo encontré. En esa oportunidad el viaje de ida lo hice en vuelo privado en una de esas pocas ocasiones de “rich and famous” que te ofrece la vida, gracias a una “cola” que me ofrecieron.
Pensé que tenÃa oportunidad de hacer algo con ellos y esa misma tarde me lancé para la oficina de Aeropostal. Llegué al lugar y le dije a la señorita (poniendo mi cara de experto en viajes aeronáuticos) que allà tenÃa un par de pasajes ida y vuelta en los que (blablabla)… Ella procedió a teclear una innumerable cantidad de veces. Luego sacó una calculadora… sumó, restó, multiplicó, dividió, sacó raÃces cuadradas, me miró, chequeó mi documento de identidad, sacó la hipotenusa y finalmente dijo lo que más deseaba: “Efectivamente señor, todavÃa los puede cambiar. DÃgame la ruta para la que los desea y chequearemos”
¡Uff! tenÃa 300 y pico de mil de bolÃvares para cambiarlos por un pasaje ida y vuelta. Pregunté por la ruta, los dÃas de ida y regreso y ¡voilà ! mi regalo de navidad. Pasaje ida y vuelta y un excedente de 30 mil bolÃvares para canjearlos en mi próximo destino. Ya estoy mucho más tranquilo. Viajo en un par de dÃas y tan sólo en 45 minutos estaré besando el suelo tachirense. jajajaja!
Definitivamente todavÃa hay que creer en la navidad… jajajajaj!! perdón! jojojojoooo!!!
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Jojojojo bueno, que suerte que tuviste!! ahora tienes 300 mil Bs que te ahorraste, que te los puedes gastar en gochilandia, digo en los andes, (Trae miche!!)
Saludos y buen viaje.
Comentario por Lita — 20 Diciembre, 2004 @ 1:33 pm
Posssss que de pinga Dan, me alegro muchoooooooo de verdad que si.
!QUE REGALO DE NAVIDAD :0)! Saludos a la Famila Cáceres Salinas y a tu linda sobrina, que tengas buen viaje y una super feliz navidad.
Mi cariño para ti.
Besos con sabor a Cereza.
Comentario por Cereza — 20 Diciembre, 2004 @ 2:12 pm
que lechuooooo eres…jejejejeje
bueno….yo no correre con la misma suerte tuya porque me quiero ir a margarita…..y ni siquiera tengo pasaje en autobussss
pero de que me voy me voy asi sea en burro
que pases una FELIZ NAVIDAD…..
jajajajaja
Comentario por Spicy — 20 Diciembre, 2004 @ 2:53 pm
Bueno tal vez sea solo el comienzo de una Feliz Navidad.. gózala..
Comentario por Horacio — 20 Diciembre, 2004 @ 3:08 pm
Muchas gracias a tod@s… Igualmente les deseo una felÃz navidad!
Comentario por Daniel Cáceres — 20 Diciembre, 2004 @ 11:12 pm