Tomado de “Zumo de Red” No. 895:

El navegador Firefox ha cerrado un capítulo magistral de marketing. La compañía decidió que una buena forma de contrarrestar la omnipresencia de Internet Explorer (IE) en los ordenadores consistía en publicar un anuncio, a página completa y a todo color, en el diario más prestigioso del mundo, el New York Times. Sus pretensiones se toparon con un problema grave, aunque resoluble: Firefox es gratuito y la compañía que lo desarrolla, Mozilla Foundation, apenas obtiene ingresos para kikos. Dándole vueltas a la cabeza concluyó que la mejor opción consistía en recurrir a las donaciones desinteresadas de sus fieles usuarios: ya que les regala una herramienta para navegar de forma mucho más cómoda, rápida y eficiente que el IE, seguro que sabrían agradecérselo. Como es lógico, los medios de comunicación no tardaron ni un segundo en hacerse eco de la noticia: Firefox conseguía, por un lado publicidad gratuita y, por otro, dar a conocer su intención recaudatoria a bombo y platillo.

Al igual que batió enseguida sus previsiones de descargas de la nueva versión de su navegador, la 1.0, a Firefox le ha sobrado tiempo para recaudar el dinero que sufrague el coste de los anuncios. Y no sólo tiempo, también le ha sobrado dinero. En vez de para un anuncio, la cantidad le da para una doble en el NYT… y un poco más. La compañía ha asegurado que el dinero sobrante lo invertirá en desarrollar su software y apuntalar su navegador de código abierto como una alternativa, real y creíble, a Explorer. Todo el follón que ha montado Firefox esta semana demuestra, sobre todo, una cosa: cuando tratas bien a tus usuarios y te encuentras en un brete, consigues que te ayuden. Más

¿Tenemos Guerra de los Navegadores 2.0? ¿Será capaz Firefox de hacer de verdad sombra a IE? De momento sus ambiciones no son desmedidas: alcanzar una cuota del 10% a finales de 2005; y las expectativas son optimistas: 15 millones de descargas de las últimas versiones del navegador en pocos meses. Dice Business 2.0 en La Peor Pesadilla de Microsoft: “Mozilla sigue creciendo. Desarrolladores alrededor del mundo crean aplicaciones usando a Moz/Firefox como una plataforma de middleware. Microsoft no va a actualizar su SO/navegador hasta 2006, con Longhorn. Mozilla va a recuperar la Web”, según inmejorable resumen de Denken Über. A falta de alguna aplicación estelar que le dé el empujón definitivo, Mozilla no para de verter ingenios sobre su navegador, en el que prestaciones como las pestañas, la integración de miles buscadores en la barra o alguno de sus maravillosos plugins ya se hacen imprescindibles… ¿Por qué no reacciona Microsoft? ¿Por qué las prestaciones de su IE están cada vez más desfasadas? Fácil: el escritorio sigue siendo territorio Gates, y la pica en Flandes de los libertarios de Mozilla apenas le hace cosquillas (de momento). Sigue existiendo una gran mayoría de usuarios que cree que el mundo empieza y termina en Microsoft y, peor todavía, muchas páginas que se crean sólo para IE (de hecho, Firefox incluye un plugin para ver only-IE pages). Firefox está por descubrir…